Regenerando Ando es una caravana regenerativa: una comunidad de personas en movimiento que recorre territorios, se reconecta consigo misma y con la tierra, y deja algo en cada lugar donde "es y está".
Es un sueño en diseño desde hace tiempo — y todo diseño necesita, antes que su versión completa, un primer prototipo que se pruebe en lo real. Este piloto es ese prototipo: 29, 30 y 31 de julio, tres días y dos noches en San Juanico, Baja California Sur, entre quienes ya somos comunidad.
No es un ensayo menor del proyecto grande — es su primera fotografía viva, la primera vez que el diseño completo se pone a funcionar en territorio real.
Regenerando Ando no se improvisa: se diseña entre quienes lo habitan. Cada persona ocupa un rol que sostiene al conjunto, y la experiencia se construye desde un principio simple — menos es más. No se trata de llenar el tiempo de actividades, sino de sostener lo esencial con cuidado: fuego, agua, tierra, aire, y el territorio como maestro.
Así se organiza el círculo, en el diseño original de la caravana.
Las dos noches se viven en el mismo lugar: una playa de San Juanico donde se puede parquear junto a los vehículos, dormir ahí mismo, y surfear a un lado del campamento.
Llegada por la tarde y armado del campamento junto a los vehículos. Slackline y equilibrio como actividad central — el cuerpo aprendiendo a sostenerse antes de que empiece cualquier otra cosa. Surf libre para quien quiera. Fogata de apertura al caer la noche.
Yoga por la mañana, facilitado por Sustrato — surf libre en paralelo para quien prefiera. Taller de alebrijes en dibujo por la tarde. Sesión de música meditativa al anochecer, en el mismo campamento.
Sobre el taller de alebrijes — una exploración lúdica y artística de los arquetipos de Carl Jung, usando color, dibujo y animales arquetípicos como lenguaje simbólico. Un espejo para ver qué cualidades humanas atraen y cuáles resisten cada quien, integrar luz y sombra, y dejar que el propósito emerja de ahí.
Un viaje sonoro intuitivo y orgánico, con más de 12 instrumentos, enfocado en conectar con el momento presente a través de la respiración, las sensaciones y el sonido.
Sobre el facilitador — Pablo (Ahimsound) es músico, productor y facilitador certificado por el Jeela Sound Healing Training (YACEP 100hr).
Mañana de mar y surf — o yoga, para quien prefiera. Círculo de cierre en la playa. Desarme del campamento y regreso.
Todo el recorrido quedará documentado en video — no como interrupción de la experiencia, sino como memoria de este primer paso, material que servirá para compartir el sueño con quienes vengan después.
Y sobre todo — trae tu buena actitud y ganas de pasarla bien, mientras regeneras y te regeneras.
También existe la posibilidad de armar un cine camping si al grupo se le antoja — si tienes algo para proyectar, avísanos.
En Regenerando Ando el grupo no se improvisa: se diseña. Cada persona ocupa un micro-rol que sostiene el funcionamiento del conjunto — sin jerarquía central, con función específica y complementaria. Como somos entre 8 y 12 personas, varios roles pueden sostenerse en pareja: dos personas acompañándose en una misma tarea.
Los roles se otorgarán al inicio de la caravana, en el primer círculo — a menos que ya sepas cuál quieres. Si es así, dímelo antes y lo reservamos para ti.
Enciende y sostiene la fogata. Custodia los círculos de apertura y cierre de cada jornada.
Instala y explica el tren de lavado, el baño seco y la composta. Vela por que el ciclo de nutrientes funcione durante los tres días.
Registra en foto y video los momentos clave — memoria del piloto y semilla del material que compartiremos más adelante.
Sostiene los círculos de palabra y recoge lo que el grupo va compartiendo en el camino.
Organiza las comidas comunitarias — aunque cada quien aporte su parte, alguien tiene que coordinar el menú, las compras y a la gente local que nos apoye en la preparación (esa gente local aún está por confirmarse).
Esto no es una cuota que se cobra ni se deposita por adelantado — es una referencia para que sepas más o menos cuánto llevar y qué cubre. Cada quien paga directamente lo suyo (comida, camp ground), y al cierre da su cooperación consciente para la facilitación y el diseño de la experiencia. Solo la gasolina queda totalmente fuera de este estimado, porque varía mucho según de dónde vengas.
Nadie te va a cobrar $4,400 de una vez — es solo la suma de referencia. Aparte de esto va tu gasolina y gastos personales de camino, que varían según de dónde vengas — cada quien los cubre directamente. El pago del camp ground ($200/noche) también se hace directo ahí, sin ninguna cuota que depositar por adelantado.
Este piloto se sostiene entre quienes lo habitan. Por eso, dentro de la referencia va contemplada una cooperación (~$2,000 sugeridos) que cada quien da directamente, a su conciencia, en el círculo de cierre — para reconocer:
El uso del camp ground ($200/noche) se paga directo ahí, no forma parte de esta cooperación.
Si al cierre sientes que esta experiencia significó más para ti de lo estimado, siempre puedes dar más — se coordina en efectivo o transferencia en el círculo de cierre, sin presión. Y si $2,000 no te queda cómodo, también se conversa ahí: la idea es que nadie se quede fuera por el número.
Ya viste los roles que sostienen al grupo — pero no todos se reparten desde antes. Si ninguno de los que quedan libres te llama especialmente, se termina de definir en el primer círculo, al llegar, entre quienes aún no tienen uno.
Y cada caravana cierra con un gesto de agradecimiento. El de esta todavía no tiene forma. No lo vamos a diseñar antes de llegar — lo vamos a encontrar entre fuego y mar, con lo que el grupo traiga ese último día.
Eso también es diseño: dejar un espacio que nadie llena de antemano.
Responde por WhatsApp para confirmar tu lugar.